Muchos sentimientos albergan todo mi ser, me siento desesperada, confundida y triste; cuando al fin pensé en la posibilidad de ser feliz me encuentro con una muralla muy difícil de vencer, “tus miedos” pero porque si yo sólo pido amarte, cuidarte, mimarte, consentirte...es tan difícil de entender o acaso soy yo la que no lo comprendo?
Pienso en todo lo que he vivido y seguramente por todo lo que me falta por vivir, es acaso que en cada paso que doy me encuentro con un obstáculo que impide mi camino, que ironía o tal vez soy yo la que quiere ir demasiado rápido; Olvidándose que en el transcurso se tiene que disfrutar cada instante, cada segundo , deleitándose de todo lo que tus ojos logran ver, poco a poco sin prisa, respirando y en cada respiro encontrando la profundidad de la vida, la razón del ser…
Encontrando día a día la razón para seguir luchando para llegar a la meta deseada.
Pero sin duda que todos necesitamos un motor para avanzar y no detenerse cuando se sienta cansado, un lugar donde refugiarnos cuando se pierdan las fuerzas y se necesite la paz...
Unos ojos que podamos mirar cuando el mundo entero se niegue a creer y nos brinde la luz para iluminar nuestro pasos...
La esperanza de poder cambiar lo que se considera imposible, descubriendo horizontes que trasciendan la verdad; una voz de aliento que nos impulse a seguir cuando se sienta apagado y no encuentres la calma en ningún lugar si no es en sus brazos...
Todo eso es lo que estoy dispuesta a dar pero aún no sé si exista alguien que pueda dar una parte de su alma sin sentir miedo a lo que pueda pasar…



